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Asistencia canina
2 de diciembre de 2020
Psicología
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Este tipo de terapia se utiliza para asistir a personas con discapacidad, alzheimer, depresión e incluso con niños autistas. Tienen múltiples beneficios físicos, psicológicos y sociales. ¡Conócelos!

¿Para quién está indicada la terapia con perros?

Los perros son los animales más empleados en las terapias asistidas con animales. Está comprobado que ayudan a mejorar la salud y el bienestar de los pacientes. Este tipo de terapias se basan en la asistencia y la realización de intervenciones en las que se introduce como punto clave la interacción entre el animal y la persona.

Es importante entenderla como un complemento de las terapias clínicas, no como un sustituto o alternativa a otros tratamientos convencionales. Asimismo, tienen que estar supervisadas y dirigidas por profesionales sanitarios o educativos. Se necesita un trabajo interdisciplinar para poder obtener los resultados esperados.

Este tipo de asistencia ha sido utilizada de manera exitosa para tratar a personas que padecen multitud de problemas. Entre ellos, trastornos emocionales y de la conducta, como TDAH, estrés, ansiedad o depresión. Adicciones o alteraciones psíquicas y neurológicas, tales como el Alzheimer. Y también para trastornos del espectro autista, enfermedades venéreas como el SIDA o con personas dependientes y mayores.

Dos tipos de perros terapeutas

Los perros empleados en estas terapias han de cumplir una serie de criterios o características específicas. Es conveniente que sean ágiles, activos, con temperamento, obedientes, cariñosos, pacientes y amables. Una vez pasado este filtro inicial, deben poder ser adiestrados como perros terapeutas.

Se deben diferenciar dos tipos de perros, dependiendo del objetivo de la terapia:

• Perros de asistencia: se les prepara para servir de ayuda a personas con necesidades específicas. Por ejemplo, los perros guía para ciegos, los que asisten a personas sordas o los que se convierten en un apoyo para personas con discapacidades físicas.

• Perros de terapia: son aquellos que se convierten en ayudantes o “co-terapeutas”. Se utilizan para lograr una mayor interacción con los enfermos. Su trabajo se centra en personas de avanzada edad, niños autistas o individuos con otro tipo de trastornos psicológicos.

Sus múltiples beneficios psicológicos y emocionales

En personas con daño cerebral adquirido es muy útil hacer terapia con perros, porque aumentan su motivación. Como método para agilizar su rehabilitación,interactuar con estos animales les sirve de incentivo y como una manera de mantenerse activos. Darles de comer o realizar actividades con ellos les estimula mentalmente. A su vez, esto hace que mejore su atención y que se esfuercen por seguir el ritmo marcado.

Asimismo, evita que se sientan en soledad. Los perros son considerados como los mejores amigos del hombre, porque nos aceptan sin condiciones. Tal y como somos. Por eso son una especie de terapeutas naturales, que nos sirven como antídoto para luchar contra la ansiedad, la depresión, el estrés o la monotonía.

A los pacientes les resulta muy agradable su compañía, sobre todo si son amantes de los animales. Normalmente, prefieren ir recuperándose junto a otro ser vivo y no mediante una máquina de ejercicios totalmente mecánicos.

Además, el vínculo que se crea entre el perro y la persona va más allá de un afecto mutuo. Muchos consideran que es similar al lazo que genera la madre con su bebé. Como consecuencia de todos estos beneficios,la terapia con perros mejora el estado de ánimo de los pacientes.

Beneficios físicos y sociales

La terapia con perros aumenta la actividad física de los pacientes. Jugar con ellos, realizar actividades de flexión, torsión o caminar permite fortalecer los músculos, huesos y articulaciones. Asimismo, facilita un mejor desarrollo del sistema vestibular, aumenta la propiocepción y la fuerza muscular.

Por otro lado, mejora la motricidad, tanto gruesa como fina y la coordinación porque trabaja todos los sentidos del paciente, desde la vista hasta el oído o el tacto. También gracias a actividades como acariciar, dar de comer, cuidar o cepillar su pelo se obtiene un mayor dominio de movimientos específicos, especialmente de manos y brazos.

Por eso, además de ser un potente puente de comunicación entre el terapeuta y el paciente, la terapia con perros produce un aprendizaje a través del juego. Fomenta el contacto social y el desarrollo de habilidades de ocio. Y mejora múltiples habilidades como la empatía, el respeto, la comunicación, la cooperación y el trabajo en equipo.

Su gran ventaja: la versatilidad

La terapia con perros se puede realizar tanto en grupo, como de manera individual. Depende de las necesidades de cada paciente y de la forma más adecuada de abordaje de la discapacidad, trastorno o dificultad de la persona. Igualmente, frente a otras terapias que solamente permiten su realización en un centro especializado, estas pueden hacerse también a domicilio. La atención personalizada puede estar dirigida a personas de cualquier edad, desde niños a ancianos.

Además de ser una de las mascotas preferidas por niños y adultos, los perros nos brindan posibilidades reales de curación. Usarlas como complemento de una terapia ofrece, como vemos, múltiples beneficios a todos los niveles. Esto hace que cada vez se incorporen más a la ayuda y asistencia de problemas con alteraciones y discapacidades.

Asistencia terapéutica canina y sus grandes beneficios en personas con discapacidad

La ciencia no deja de resaltar las ventajas de la terapia con mascotas tanto en niños como en adultos. La experiencia de una madre que, gracias a este método, vio un cambio positivo enorme en su hijo con autismo y parálisis cerebral

La explicación científica de los beneficios de asistencia terapéutica con perros está relacionada con el sistema nervioso central y específicamente por el sistema límbico del cerebro (stock)

La capacidad de los perros de asistir a personas con discapacidad, o bien individuos con algún inconveniente físico para desplazarse de manera autónoma, está más que comprobada. Varios estudios científicos han desarrollado la teoría de que los animales tienen un gran aporte en materia de emociones y autoestima del hombre. Esta característica de las mascotas es la que hace la gran diferencia a la hora de iniciar un proceso de recuperación de niños y adultos con una patología definida.

Ángela, madre de trillizos, entiende perfectamente los beneficios de esta terapia alternativa, ya que uno de sus hijos, Rafael de 11 años, sufre de parálisis cerebral y autismo. Lizy, una labradora cambió su vida y su interacción con el mundo exterior de manera radical.

El doctor Boris Levinson, profesor emérito de psicología y especialista en terapia infantil, descubrió, casi por casualidad, el beneficio que su perro “Jingle” produjo en su práctica profesional ya por el año 1970. Se dio cuenta de manera inmediata que cuando Jingle estaba en la habitación, los niños tendían a expresarse más. Luego, miles de estudios desarrollados, permitieron hacer su gran aporte en chicos con discapacidad, autismo, depresión y hasta adultos mayores. Los beneficios son múltiples y dependen del paciente a tratar.

La explicación científica de este exitoso método está relacionada con el sistema nervioso central y específicamente por el sistema límbico del cerebro, encargado de regular el componente emocional de nuestra conducta.

  • Se estimula la producción de células T, endorfinas y Hormonas
  • Disminución de los niveles de presión sanguínea.
  • Disminución del estrés, ansiedad, miedos (niveles cortisol en sangre, PSS, Perceived Stress Scale)
  • Incrementa la calidad de vida

El perro de terapia de ayuda tiene una gran incidencia en la interacción, social, emocional, cognitiva, motor y mental (iStock)

“Se puede trabajar cualquier patología, pero siempre depende del grupo de trabajo y problemas neurológicos, del neurodesarrollo, genéticos, hereditarios, emocionales y hasta mentales. En nuestro país han aumentado los especialistas que hacen intervenciones con animales, pero no es cuestión de hacer trucos con perros, es una gran responsabilidad trabajar en terapia con mascotas, por ende, se debe profundizar sobre este tema y llegar a una regulación urgente para su correcta implementación”, aseguró la directora Alicia Dell’ Arciprette de la Asociación Argentina de Terapia Asistida con Perros (T.A.C.O.P) a Infobae.

El perro de terapia de ayuda tiene una gran incidencia en la interacción, social, emocional, cognitivo, motor y mental. Generalmente las mascotas tienen la particularidad de movilizar emociones en el otro y de generar empatía, por ende, es capaz de aflorar los sentimientos del propio paciente. Entre sus aportes principales está:

  • Físicos: Mejorar las destrezas motoras rehabilitación gruesa y fina y segmentaria.
  • Mental: Aumentar la interacción verbal entre los miembros del grupo, mayor capacidad de atención, incrementa la autoestima, reduce la ansiedad y el sentimiento de soledad.
  • Educativos: Incrementar el vocabulario, la memoria, aportar conocimientos de conceptos.
  • Emotivos: Aumentar el deseo de involucrarse dentro de la sociedad, en grupos, desarrollar la interacción, incrementar el deseo de ejercitarse, de auto valimiento, entre otros.

Quizás uno de los procesos más importantes es la selección del can adecuado para la labor, cuyo carisma y simpatía debe ser ideales para trabajar ante toda clase de patologías y trastornos posibles. Se escogen cachorros sociables, a las siete semanas de vida, y sus entrenamientos duran dos años para poder obtener la acreditación.

Estos increíbles animales sin dudas marcan un antes y un después no solo en niños con discapacidad, sino también en cada ser humano que los escoge como compañero de vida incondicional.

Los beneficios de la terapia con perros

El mejor amigo del hombre, y ahora también una fuente de ayuda psicológica.

Los perros son una de las mascotas preferidas por muchos, ya que ofrecen compañía y se hacen querer. Además, los perros tienen una manera particular de aceptar a las personas sin juzgarlas. Es por ello que cada vez son más las terapias psicológicas que emplean a los canes como soporte.

Terapia con perros: la terapia asistida con animales más habitual

 

Dentro de las Terapias Asistidas con Animales (TAA), el animal que más se utiliza es el perro. Las sesiones de trabajo pueden ser grupales o individuales y los pacientes suelen ser niños, adolescentes, personas mayores, enfermos mentales, etcétera.

La terapia con perros se utiliza para mejorar la salud y el bienestar de los pacientes, pues las mascotas pueden ser un valioso puente de comunicación entre el terapeuta y el paciente. Según Boris Levinson, un psicólogo que llevó a cabo varios estudios para conocer los beneficios de la terapia con mascotas, éstas, no sólo son una forma de terapia agradable, sino que aportan muchos beneficios físicos, psicológicos y sociales.

En nuestro artículo “Gatoterapia, descubre los efectos beneficiosos de vivir con un gato”, ya repasamos los beneficios de la terapia con gatos. A diferencia de los perros, los felinos no parecen necesitarnos y suelen ser más independientes. En cambio, los perros nos demuestran constantemente lo importante que somos para ellos.

Las personas que tienen perros en su hogar sabrán de primera mano que, tanto en los buenos como en los malos momentos, su “amigo can” estará ahí para hacerle compañía, por eso, los perros podríamos afirmar que los perros son, de alguna manera, terapeutas naturales.

Los objetivos de la terapia con perros

Son muchos los estudios que avalan los beneficios de esta práctica terapéutica. Tanto enfermoS de Alzheimer, pacientes con sida, niños autistas, pacientes con depresión o personas mayores que están solas, se benefician de las ventajas de este tipo de terapia.

La terapia con perros tiene varios objetivos, tanto en el área de rehabilitación como en el aprendizaje, ya que es útil a nivel psicológico, cognitivo o psicomotriz, y ayuda a mejorar la comunicación o tiene un efecto beneficioso en la socialización de los pacientes.

Los objetivos son variados, pero de manera general, van dirigidos a:

  • Potenciar las habilidades de comunicación y de relación personal
  • Mejorar la autoestima y la autonomía
  • Estimular para realizar actividades motrices concretas, como mimar, cepillar, etc.
  • Mejorar las relaciones y habilidades sociales (empatía, saludar, interesarse por los demás, etc.)
  • Reducir los estados de ansiedad y depresión
  • Fomentar el sentido de la responsabilidad

Los beneficios de la terapia con perros

Como hemos podido ver, la terapia con perros interviene en muchas áreas y tiene objetivos variados. Pero, ¿qué beneficios aporta a los pacientes?

A continuación, presentamos los beneficios (no solo los psicológicos, sino también los que conciernen a otros ámbitos de la salud) de la terapia con perros.

Beneficios psicológicos

• Mejorar el estado de ánimo

• Ayuda a mejorar la atención (se utiliza para niños con TDAH)

• Antídoto para la depresión y la monotonía

• Evitar la soledad

• Disminuye la ansiedad y el estrés

• Fomentan el contacto social y físico

• Sirve como incentivo y motivación

• Es agradable para el paciente

• Crean un vínculo positivo

• Los perros nos aceptan tal y como somos

• Sirve para entretener desarrollar las habilidades de ocio

• Favorece la estimulación mental

Beneficios psicomotores

• Mejora el fortalecimiento de músculos, las destrezas motrices

• Mejora la coordinación y favorece al incremento de la fuerza muscular

• Mejora la motricidad fina gracias a movimientos como acariciar, arreglar, darle de comer, etc.

Beneficios educativos

• Mejora las habilidades sociales (empatía, respeto, comunicación, etc.)

• Ayuda a entender la importancia de la colaboración, el compromiso y el trabajo en equipo

• Reduce las conductas no deseadas

• Se produce un aprendizaje a través del juego

Beneficios sensoriales

• Ayuda a aumentar la propiocepción

• Favorece el desarrollo del sistema vestibular

• Trabaja los sentidos y brinda estímulos auditivos, visuales y táctiles