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Mujeres, madres, trabajadoras y pandemia
2 de diciembre de 2020
Psicología
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Descripción general

Resolver la situación de las mujeres trabajadoras durante una pandemia global y cuarentena no es prioridad para ningún gobierno. Pero el problema es grande. Existe una enorme cantidad de familias en a nivel mundial en que la mujer es “jefa de hogar”, un eufemismo para decir que lo hace todo: trabaja fuera del hogar y también es responsable de los cuidados dentro de él. Como bien sabemos, somos las mujeres las que más nos encargamos de los cuidados: de los adultos mayores, de lxs niñxs, de lxs enfermxs. Sí, hay algunos hombres que participan, que también asumen cuidados, pero todos los estudios siguen indicando que las mujeres hacen, en promedio, dos o tres horas más de cuidados en la casa todos los días, en promedio. Eso no cuenta la tremenda cantidad de hogares donde los hombres están ausentes o donde participan muy poco. ¡Y claro que hay diversidad de hogares y familias! Monoparentales, homo-lesbo-transparentales, familias mixtas y familias extendidas, hay de todo. Pero dentro de todas estas configuraciones, las mujeres seguimos haciendo más trabajo de cuidados. Por lo mismo, en esta crisis hemos sido nosotras las que asumimos el peso de todo, ahora no solamente lo “normal” sino también todo lo “extra” de personas enfermas por COVID-19 y preocupaciones mayores por niñxs y personas de tercera edad.

Históricamente, la entrada de las mujeres a la fuerza laboral ha dependido casi totalmente de la fuerza de un Estado de bienestar y la promoción de políticas públicas que abarquen el tema de los cuidados. Las mujeres profesionales que tenemos el gran privilegio de hacer teletrabajo, como es mi casi tenemos que lidiar como podamos. Las opciones son básicamente dos: 1) tener el/la hijo/a enchufado/a en pantallas todo el día (Netflix, tablet, televisión, etc.) o 2) abandonar cualquier pretensión a poder trabajar más de unas pocas horas diarias. Si optas por la primera, recibes muchas críticas de otras madres (¡o qué terrible está todo el día en el tablet, qué vergüenza!), pero si optas por la segunda, lo más probable es que tu situación laboral se vaya a empeorar. Para la mayoría de nosotras, optar por el número dos es también abrirte a la posibilidad de perder tu trabajo y por ende el ingreso económico lo cual se levanta como una verdadera pesadilla en este escenario critico que estamos viviendo. De ahí, la necesidad de poder contar con cuidados personalizados en casa, tomando todos los resguardos necesarios por la pandemia. En otras latitudes se llama a esto la estrategia de “double bubble”, esto es que dos o tres núcleos familiares “sanos” (bubbles o burbujas) en cuarentena se pueden visitar, en particular para ayudar con cuidados de menores y mayores. Pero aquí se entra en el factor de la plata; no es la visita de un/a familiar haciendo trabajo no remunerado, sino de una mujer cuidadora pagada. Aquí también el problema, porque hay un factor de clase clarísimo. Las mujeres trabajadoras populares, concentradas en sectores informales, precarizados y mal pagados, no pueden costear estos servicios. Pero nadie vive con menos de 40 dólares de “sueldo de emergencia”. Tienen que salir a trabajar, pero ¿quién se queda con lxs niñxs de estas madres ?

A casi 9 meses del inicio de la “coronacrisis” y las primeras cuarentenas, todavía estamos sin ningún tipo de plan o programa, ni siquiera tentativo, respecto al tema de los cuidados y las mujeres trabajadoras. Esto es totalmente inaceptable, situación que junto con el COVID-19 nos está afectando gravemente a nuestra salud y nuestras posibilidades económicas. Por eso urge hacer algo, y rápidamente.

Desde la sala o el estudio de las casas se escucha la voz de los hijos, que están felices armando un proyecto de arte, o desesperados xq están cansados y ya no quieren seguir conectados, o desconcentros y llorando x no querer hacer la tarea, etc, etc. Esta es la realidad de un porcentaje altísimo en los hogares. En los casos más privilegiados se puede contar con una niñera quien facilita el teletrabajo de la madre y las tareas de los niños, de esta manera es posible conservar el empleo. Todo gracias a la cuidadora y su trabajo. Su trabajo permite el trabajo trabajo de muchas madres. Pero qué pasa con el cuidado de esos hijos cuyas madres no pueden recurrir a esta opción ……???? Ya no se puede fingir más que se lo puede hacer todo solas, es tiempo de recursos y normativas que faciliten las condiciones más extremas. Simplemente no es posible.